Mi caso ahora se torna más difícil conforme pasa el tiempo, pero con todo y eso me doy tiempo para que otras personas me pidan consejo.
Hay muchísimas mujeres que aman a alguien sin ser nada ni estar comprometidas, (no sé a quien me recuerda eso XD) y otras quisieran tenerlo. También están los grupos de las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son mayormente las chicas de los 2 últimos grupos, las que vienen a mí a pedirme consejillos, generalmente quieren hablar conmigo para decirme que están tristes o padecen de insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o intensos dolores. Para mí esos no son más que síntomas de la "soledad".
Me cuentan también que sus vidas transcurren de forma monótona y sin expectativas, sin emociones ni cambios (si les contase mi vida y todo lo que me hace sentir jajaja), algunas trabajan sólo para subsistir o estudian por inercia y no saben en que ocupar su tiempo libre.
Bueno, palabras más, palabras menos, verdaderamente desesperanzadas. Antes de contarme esto ya habían conversado con otras personas y en las que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:
"Depresión". Si llegué a conocer a estas personas es porque obviamente, no mejoraron y vinieron a verme buscando soluciones, alguien me dijo alguna vez que daba buenos consejos.
Entonces, después de escucharlas atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo (para nada); que lo que realmente necesitan, es "enamorarse".
Es cómico ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi diagnóstico. Mi sugerencia es poco científica, pero tengo razón. Tener un amante, la solución a todo? Bueno, quién más que yo para definirlo, para mí, amante es "quien nos apasiona". Quien ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y quien a veces, no nos deja dormir. Nos distrae del entorno. Le da motivación y sentido a la vida.
Y allí viene el problemita, a veces al amante lo encontramos en la pareja, en otros casos en alguien que no es la pareja. También podríamos hallarlo en el hobby, pero nunca es igual...
Alguien o algo que nos aparte del triste destino de durar. Durar es tenerle miedo a vivir. Dedicarse a espiar como viven los demás, sentirse presionado, deambular por consultorios médicos, tomar remedios de todo tipo, alejarse del placer, observar con mucha decepción cada nueva arruga frente al espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. "Durar" es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, teniendo siempre el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Lo trágico no es morir, por último todo queda en la memoria y puedes decir luego que lo hiciste así. Lo triste, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, ya amo a alguien...y me va muy bien.